Un libro de lectura fácil pero con un tema muy profundo y con gran alcance. Un libro destinado a cambiar el paradigma de nuestra interpretación sobre el libre albedrío. Sam Harris, tiene una facilidad para la prosa tremenda y ya me había atrapado con otro de sus libros llamado Letter to a Christian Nation, en dónde el autor destruye elegantemente todos los argumentos de la derecha religiosa norteamericana para todos sus puntos de agenda política. Este libro contra-argumenta uno de los pilares básicos de tanto las ciencias cognitivas como de la filosofía judeo-cristiana.
En dos platos, el autor asegura y demuestra con argumentos lógicos y con teorías y experimentos de la neurociencia, como lo que conocemos como libre albedrío, es un constructo ilusorio para justificar por qué tomamos una decisión y no otra, teniendo en cuenta que la decisión es tomada en nuestro cerebro aún antes de que seamos conscientes de la misma.
Este libro cambia tanto el status quo, que aún no he decidido si estoy de acuerdo o no con el autor. No obstante recomiendo ampliamente leerlo, porque cuestionar lo que damos por sentado, es uno de los ejercicios más sanos para la mente y el carácter. ¿Existe el libre albedrío? Sam Harris dice que no.
Este exhaustivo ensayo de Jared Diamond se presenta como una breve historia de los últimos 13.000 años de la humanidad. Parece exagerado que en apenas 500 páginas, se pueda lograr este cometido, y sin embargo después de haberlo leído estoy felizmente sorprendido de constatar que si es una historia breve pero completa del avance de las sociedades en diferentes épocas y diferentes latitudes.
Siempre prefiero ver primero la película y luego leer el libro por varias razones. La primera y más obvia es porque indefectiblemente el libro es mejor y si lo leo antes de ver la película, siempre voy a salir decepcionado de ésta última. En segundo lugar, porque me facilita el ejercicio mental de ponerle rostro a los personajes de la obra. Y en tercer lugar, porque luego de leer el libro de una película que ya vi, puedo valorar otros aspectos al momento de ver la película nuevamente, como detalles de producción, de vestuario, gestos o lenguaje no verbal de los actores y lo que el director trató de expresar con ciertas escenas o cambios a la obra original, que pasé por alto la primera vez que vi la película por estar más atento a la narrativa o diálogos.
Sin intentar ser más papista que el Papa, las historias originales y bien contadas que uno busca en el cine, es mejor buscarlas cruzando el atlántico. Y en especial en la tierra del actual Papa.
Sería terriblemente presumido si creyera que puedo recomendar una película que quién ya ha visto la tiene de seguro entre sus favoritas; y quién no, sabe que es una blasfemia admitir en público que aún no ha visto este clásico de Stanley Kubrick.
Sin duda uno de los relatos más estremecedores que alguna vez he leído, sobretodo porque el libro explora las guerras en Chechenia a través de la experiencia en el frente del propio autor, un educado moscovita con facilidad para la escritura.
Una divertida serie de animación 3D, convertida en película. Evidentemente no estamos hablando de un clásico de la ciencia ficción, sino de una parodia del género hecha con sentido del humor y apelando a la audiencia masculina con la sexualidad del personaje Six.
Lo primero que hay que decir es que fue escrita y dirigida por